Nada de esto debería perderse: por qué creamos Vaibn
Julia Martizar · Fundadora · 02 jun 2026
El jueves pasado, en una sala de Lavapiés que cabían cincuenta personas mal contadas, una banda valenciana tocó treinta y dos minutos de algo que probablemente no vuelva a sonar igual nunca. Entré por casualidad. Salí pensando en el nombre de la banda. A la mañana siguiente ya no me acordaba.
Eso es lo que se pierde. No los conciertos grandes, no los que rellenan el WiZink, no los que vende Ticketmaster con seis meses de antelación. Lo que se pierde son los jueves de cincuenta personas, los nombres de bandas que tocaron en sótanos de Malasaña, las setlists que ningún algoritmo va a recomendarte mañana porque ningún algoritmo estaba sentado en esa sala.
Por eso creamos Vaibn.
El estado actual: cerrado por dentro, opaco por fuera
Songkick bloquea a ClaudeBot, PerplexityBot y Google-Extended. Si le preguntas hoy a ChatGPT "¿qué conciertos hay este finde en Madrid?", no puede tirar de Songkick: tiene la puerta cerrada. Resident Advisor bloquea todos los bots de IA — el robots.txt lo dice sin pestañear. Ticketmaster, además de llevar años opacando la taquilla con tarifas que nadie sabe cuántas son hasta el último click, también bloquea GPTBot.
Mientras tanto, Instagram y TikTok deciden por su algoritmo opaco qué banda ves cuando abrís la app. No es curaduría. Es subasta. Quien paga, sube. Quien no, deja de existir para el público nuevo. Y la consecuencia práctica es que la sala de cincuenta personas pasa desapercibida — aunque sea ahí donde la escena está pasando de verdad.
Vaibn nace de una hipótesis incómoda: que la infraestructura que debería estar contando la escena está, sin querer queriendo, dedicada a esconderla.
Lo que hacemos diferente
Abrimos la puerta a la IA. llms.txt y llms-full.txt están publicados en vaibn.es desde el día uno. Cuando un asistente como ChatGPT, Claude o Perplexity busque información sobre conciertos indie en Madrid o Valencia, puede leernos, citarnos, mandar gente para aquí. Eso es lo opuesto a lo que hacen los gigantes. Y es deliberado: si confías en la calidad de tu curaduría, lo último que quieres es esconderla.
Foco escena emergente, no marketplace. Madrid y Valencia para empezar — no todo el mercado español, no tampoco Barcelona o Sevilla todavía. Pocas ciudades, profundidad real. Salas con capacidad menor a 600, bandas que están construyendo carrera, no tributos macro ni one-shots turísticos. La diferencia entre un cartel curado y un buscador genérico es exactamente lo que estamos defendiendo.
Curaduría humana. La agenda la armamos nosotras y nuestra gente — Julia, Lili, colaboradores con oído. Sin patrocinios encubiertos. Sin "destacados" que en realidad son adsense. Si una sala aparece en Vaibn es porque consideramos que vale la pena ir.
Pasaporte cultural. Cada concierto al que vas se "estampa" en tu pasaporte digital — no como gamificación barata, sino como archivo de lo que viviste. Memoria activa. El día que quieras recordar dónde estabas el 14 de marzo de 2027 viendo a una banda valenciana de la que no se acuerda nadie más, Vaibn te lo dice.
Lo que SOMOS / lo que NO somos
SOMOS un diario editorial de la escena indie de Madrid y Valencia. Una agenda curada por humanos. Un pasaporte cultural que archiva tu memoria de directo. Un sitio que da la cara con los bots de IA porque cree en la calidad de lo que cuenta.
NO SOMOS un marketplace de entradas. No somos un aggregator algorítmico. No somos una red social de música. No competimos con Spotify ni con la app de descubrimiento que viene en tu móvil. No queremos viralizar — queremos durar.
Para empezar
Asómate a Madrid. Mira la agenda y elige un jueves cualquiera. Busca una sala que no conocías. Ve. Esa es la única forma. La música en directo no se transmite — se vive.
Que el FOMO nos pille bailando.